jueves, 23 de julio de 2026

la misma silla

No esperaba encontrarme en esa situacion, pero, ¿Que podia hacer?
la vi de casualidad, estaba pidiendo mi cena en ese local nuevo, el restaurante que luce importante pero que es medio pelo. si, ese mismo.
por estar a la mode tiene esos asientos tipo sofa compartido y el imbecil ese estaba justo ahi, detras mio. Ocupabamos la misma silla pero sin vernos. Tendria que haber notado ese perfume horrible que usa. 
esos dos se estaban encontrando a mis espaldas. Literal. No, de verdad que estaban ahi, literal significa que no viene a caso y que no me estas dejando terminar de contarte. Asi no llegamos a ninguna parte, Ana, me tenes que escuchar, por eso te pago. No necesito que me respondas nada, si vine toda empapada no es porque yo haya querido. Ni menos llegar tarde, vas a entender cuando dejes de interrumpirme Ana, despues atenderas al paciente que te esta esperando, esto es importante. Por primera vez es importante, lo es para mi. El infeliz estaba ahi, en la mesa detras mio y los escuche.
Ella entro y la vi, se hacia la diosa y lo sabes, no tiene mucha diferencia de edad conmigo, se hace lo que no es. Porque las manos siempre dicen la edad y no se pueden operar, eso me dijeron, no hay cirujia plastica para sus horrendas manos. 
Yo cambie, aprendi, si, todo eso. Estoy en paz y coso. Respiro profundo, siempre respiro profundo como decis Ana. No Ana, esto es mas importante que tu cliente, que vos, que yo.
Ana, aguanta. Deja de insistir Ana, no me voy a mover de aca hasta que termine porque es importante. No me dejas avanzar, y yo termino de contar y me voy. Es asi, a partir de hoy no vuelvo, si eso mismo Ana. Despues de contarte esto no te necesitare mas porque ella, esa mujer le lanzo con tanta bronca el vaso de agua sobre mi ex que nos mojo a los dos. El agua me asusto y yo grite, y gritando me levante asombrada, y él me vio. Me reconocio, me sonrió como si fuera complice de la barbaridades que le hizo a ella y a mi, que el tan galante y ella que lo enfrentó al fin. Y si Ana, volvi con él. Meteté el psicoanalisis en el orto.

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