miércoles, 2 de marzo de 2022

Loop

 Abro la puerta y me encuentro otro yo, otros más que salen de una lampara. Somos varios. Nos integramos y nos desintegramos.

Un yo se mueve a un lugar no determinado. Mira su bolsillo. También lo hago. Una especie de salero con una runa.

El lo recuerda, todos lo recordamos. Hay que huir...

Pero el solo se mueve y se dirige a otra dirección no establecida.

Hay en el suelo llorando una chica. Sus multiplicados en la otra sala. También ha hecho lo mismo. Lo sabemos.

Tiene una especie de pimentero en el bolsillo.

Mi yo de la puerta, del frente a la mujer inquieta se lo pide. Ve a las dos runas, encuentra el hueco en la puerta y huyen.

Espero mi turno exista en algún momento y también poder atravesar el camino a la realidad. Todos lo queremos. 

Pero tengo que quedarme. Otra vez me desintegro.


sábado, 17 de julio de 2021

No fueron gratas las noticias. El viaje y el azar se parecían tanto esa noche..
Ebrios de amor cruzaron el sendero. Bajo su cabello rubio sonreían unos ojos color arena. Ella expresaba su amor como quien acaricia un pichón de primavera. Él en tanto mantenía su silencio. Pretendía mantener su promesa.
No estaban hechos el uno para el otro. De igual modo compartían el deseo de no ser lastimados de vuelta. Lo único que los unía era la hora, la ubicación y la caída al vacío.

domingo, 11 de julio de 2021

algún poema

Tengo miedo a volar
le digo a un pájaro en mi ventana
sonrió y pienso
no es que tenga prisa
no me faltan ganas
solo busco donde pertenecer.
Así un día abandone mi nido
volé lejos sabiendo mi destino
acompañada de otra ave jubilosa
y en ese nuevo hogar
mi pichón nació 

Colibrí que en mi jardín asomas
verdes tus plumas,
ágil tu vuelo,
apenas tocas las flores
mientras flotas..
abrazas su sabor a jazmín
no te importa si es
de China o Italia,
apenas la besas
vuelas hacia otra,
con otros labios de color y forma.
Y yo te veo
quiero ser parte de tu juego.
Saber que se siente perderse
entre tantas divinas maravillas
que dan vida a mi parque
y a tu corazón día a día.

¿Si te descubro con un beso?
La noche es larga,
los pájaros no vuelan
cuando cae la luna.
Solo soy una gaviota
perdida en la arena de tu piel
pensando en el balanceo de tus olas
en la hora prohibida para naufragar
queriendo hacer nido en tu colina
y alimentarme de tus besos
hasta que no quede otro alimento
que desee probar.

miércoles, 9 de junio de 2021

Nada mas importa

* El florete no cayó muy lejos del dueño. Una estocada mas y sobrevivimos - se dijo.

La fina espada se tambaleaba a causa de su ligereza. El metal brillaba a plena luz del día. Había cadáveres desparramados en cada espacio del campo de batalla donde se desafiaba contra La Muerte. 

El joven borboteaba sangre de sus múltiples heridas a la vez que soltaba una sonrisa triunfal, su destino no era morir hoy. Tomó su espada del suelo y en un rápido giro la empuño contra el único ojo que le quedaba a la parca. 

El esqueleto movió de una manera extraña sus huesudos dedos y en un santiamén escapó.

*A los pocos metros un opaco violín comenzó a volar suavemente y un perfume a jazmines rodeo el tranquilo lugar.

La dulce melodía resonaba. Se amplificaba a medida que golpeaba las armaduras carcomidas que se perfilaban junto a sus fallecidos dueños.

El caballero se acostó en la hierba y observo el cielo. Todavía estaba a tiempo, todavía podía salvar a su amada. Solo debía encontrar a La Muerte una vez más.

*Buscó por interminables tierras. Los años pasaban. La Muerte no pasaba por donde él iba y por ello los habitantes de cientos de pueblos lo echaban una y otra y otra vez.

Fue en un desierto, cansado de caminar, dejó en el suelo su violín y su florete. Quería olvidarlo todo, quería volver a ser él. Su fe se estaba apagando, cuando divisa a lo lejos un vidrio resplandeciente.

Era un frasco transparente, de tapa blanca y sin nada en su interior. Después de un momento de consuelo, abrió el envase. La ciega Muerte se apareció frente a él. Introdujo sus huesudos dedos en el frasco vacío y se coloco los ojos. 

Comprendió al mirarlo que jamás estuvo solo. Que La Muerte lo estuvo siguiendo a cada paso. Lloró. Detrás del caballero el violín tomaba figura humana. Solo pudo ver a su amado desaparecer en polvo. 

Pareja espejada.

Yo soy gorda, ella es flaca. El chico que se sienta al lado mío es flaco, el de ella es gordo.

No puedo evitar querer ser ella. La finura de sus brazos, los atigrados ojos, la apariencia juvenil del cabello sedoso. Ni una pizca de grasa en su ser.

Me sonrió nerviosa, ella se ríe. Ellos no reaccionan, no se miran. los envidio por su falta de celos y resentimientos.

Ansiedad. Necesito masticar algo, comer algo, evitar seguir pensando. Extiendo mi mandíbula como serpiente. En un segundo devoro al pobre chico flaco.

Suena una sirena ensordecedora. Una corriente eléctrica pasa por mi cuerpo. 

Nadie me comprende. Los científicos se van, me dejan sola frente a la hermosa mujer otro día mas.