El aceite justo en la olla caliente
Junto al olor frio del agua
Bajando lentamente
Sobre los platos vacios.
El tramontina en mi mano
Me invita a soltar una sonrisa
Me reflejo en su forma austera
En su vejez
En sus ganas de olvidar que es cuchillo
Y desear partirse el mango en dos.
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