jueves, 6 de noviembre de 2025

El ruso

 Jamás afanaría, tengo dignidad - Dijo el ruso, una semana antes de que robará. Y no fue dinero,  sino que se robó a la mujer de Carlos. Así mi amistad con él acabo. Pero cada tanto lo veía por el barrio y lo escuchaba en algún bar, demostrando otra vez que tenía dignidad y, en tono de risa, que estaba justo dentro de sus pantalones.

Una mañana lo crucé justo en el momento que descendía del colectivo, sus calzones se bajaban lentamente por sus rodillas. No había mentido. Era tal cual su dignidad: chiquita y arrugada.

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